El Sepher Yetzirah o Libro de la Creación, junto al Zohar son los dos libros centrales de la mística judía, la Cábala. Mientras que el Zohar se escribe en España en el siglo XIII, el Sepher Yetzirah es el primer libro filosófico escrito en hebreo y dice la tradición que es una traslación al papel de las enseñanzas de Abraham transmitidas oralmente, pero los especialistas no se ponen de acuerdo ni en el tiempo ni en la autoría. Además, a nuestros días han llegado diferentes textos, de mayor y menor extensión, recopilados a partir del siglo II. Al final se incluye el enlace a la versión breve.
En este escrito, uno de los temas principales es la explicación de los diez sephiroth (sefirot) o atributos de lo divino, y los 22 caminos que los unen y relacionan, dando forma a lo que se ha venido a denominar el Árbol de la Vida. Estos diez sefirot son emanaciones producidas en la creación del universo por Elhoim, uno de los nombres de Yahveh. El Sepher Yetzirah (SY) no habla de este primer momento de la creación, pero hallamos una visión poética muy apropiada, en el poema de Ari (Isaac Luria) del s.XVI.
El Árbol de la Vida
He aquí que antes de que las emanaciones fueran emanadas y las criaturas creadas,
La Simple Luz Superior había llenado por completo la existencia.
Y no había vaciedad, como un aire vacío, un hueco
Sino que todo fue llenado con esta Simple, Ilimitada Luz.
Y no había parte alguna como principio, o final,
Sino que todo era Uno, la Luz Simple, equilibrada uniforme e igualmente,
Y fue llamada “la Infinita Luz de Ein Sof”
Y cuando sobre Su simple voluntad, vino el deseo de crear los mundos y emanar las emanaciones,
Para sacar a la luz la perfección de Sus obras, Sus nombres, Sus denominaciones,
Los cuales fueron la causa de la creación de los mundos,
Entonces el Ein Sof se restringió a Sí mismo, en Su punto medio, precisamente en el centro,
Y Él restringió esa Luz, y señaló a lo lejos a los lados alrededor de ese punto medio.
Y allí quedó un espacio vacío, un vacío de aire, una vaciedad
Precisamente desde el punto medio.
Y esa restricción estaba igualmente alrededor de ese vacío, punto medio,
De modo que el espacio quedó uniformemente en un círculo alrededor de él.
Y después de la restricción, cuando permaneció vacío el espacio vacante
Precisamente en el medio de la Luz de Ein Sof,
Se formó un lugar, donde las Emanaciones, Creaciones, Formaciones y Acciones podrían residir.
Entonces, de la Luz de Ein Sof, una sola línea se descolgó desde lo Alto, descendiendo dentro de ese espacio.
Y a través de esa línea, Él emanó, creó, formó e hizo todos los mundos.
Previo a estos cuatro mundos, hubo una Luz de Ein Sof, cuyo Nombre es Uno, en la maravillosa, unidad oculta,
E incluso en los ángeles más cercanos a Él
No hay fuerza alguna ni realización en El Ein Sof,
Como no hay ninguna mente de una creación que pudiera alcanzarle a Él,
Porque Él no tiene lugar, ni límite, ni nombre.
El Árbol de la Vida, Parte Uno, Puerta Uno
ARI (El piadoso, Rabí Isaac)
Ein Sof, en la Cábala, es la luz infinita de Dios antes del comienzo del proceso creativo: Ein Sof = 207 = Or («luz»).
Así pues, desde Ein Sof Or (Ayin Sof Or) o Luz infinita divina, emanó un rayo de luz que penetró en el centro, y se manifestó en diez etapas de Emanación. Estas diez etapas son las Sefirot, los atributos de lo divino.

La Gran Octava
Primero está AYIN (la nada) y de él surge EN SOF (lo ilimitado). Aún no hay vacío, espacio o tiempo, porque ni la nada, ni lo ilimitado corresponden a esos conceptos. Al ser lo primero se considera dios. Con dios aparece su voluntad, EN SOF AUR, la luz ilimitada de su voluntad. Para poder expresarse crea el vacío y un espacio dentro, donde contrae absolutamente todo. Esta contracción o zimzum es el Punto, de donde todo parte. El Punto, da lugar a tres principios o tres zahzahot, la Voluntad de lo Absoluto, el Acto que hace que ocurra, y la Restricción que contiene el evento para que nos sea ilimitado, siguiendo la explicación de Z’ev ben Shimón Halevi. Estas zahzahot rigen todas las leyes subsiguientes, en las que siempre encontramos la Voluntad, el objetivo, el resultado; el Acto, expansivo, activo; y la Forma, restrictiva, pasiva. Los zahzahot rigen los procesos de expansión y contracción. Igualmente, la luz prosigue su proceso utilizando estos tres pasos, dando lugar a las etapas de iniciación, progresión y resolución. La relación de estas triadas y el proceso se representa en el Árbol de la Vida o Gran Octava.
Desde aquí toman forma las leyes del uno (zimzum), y del tres (Voluntad, Acto, Restricción), y de estas se derivan las siguientes, las del 7 y el 12.

Los 32 senderos místicos
Los 10 sefirot y las 22 vías que los unen conforman los 32 sederos místicos, y a cada uno de estos senderos corresponde una letra del alfabeto hebreo. En este alfabeto, cada letra representa tanto un fonema como un valor numérico.
En 1-2, y en 6-1 podemos encontrar el resumen de la estructuración de todos los elementos de la creación:
1-2 Diez Sephiroth de la nada y veintidós letras de Fundamento: Tres Madres, Siete Dobles y doce Elementales.
6-1 De las Tres Madres, AMSh, emanan Tres Padres, Aire, Agua y Fuego, y de los Padres descendientes. Tres padres y sus descendientes, y siete planetas y sus ejércitos, y los doce puntos diagonales. Los testimonios que lo demuestran son el Universo, el Año, el Alma y una ley de doce, de siete y de tres que fueron establecidos por Él en el Dragón, en la Esfera y en el Corazón.
La estructura de los elementos propuesta sería la siguiente:
- Un Dios del que emana todo
- Tres ámbitos fundamentales donde se estructura la creación, uno superior llamado Universo, otro intermedio que es el Año, y el inferior: el Alma
- Una ley del 3, donde están las tres Madres, que son aspectos de las triadas en las que se relacionan los sefirot.
- Una ley del 7, donde están las siete letras dobles correspondientes a los planetas, los días de la semana, y que pareciera conformar una pauta de conformación de sistemas.
- Una ley del 12, en donde se parecen darse ciclos mayores, como los celestes, con los signos astrológicos.
El texto, a su vez, se organiza en consecuencia:
- Capítulo 1, describe las 10 sefirot
- Capítulo 2, lo hace con las 22 vías
- Capítulo 3, las tres madres, los tres ámbitos de creación y la ley del 3
- Capítulo 4, las siete vías dobles, la ley del 7
- Capítulo 5, los doce elementales, la ley del 12
- Capítulo 6, la relación de todas las partes.
Así pues, las 22 letras que se asocian a las 22 vías además corresponden a las 3 madres, a las siete vías dobles, y las doce elementales.
Las 10 sefirot, sin embargo, restringen su representación a los atributos de lo divino, como ya dijimos, y según la cábala tradicional corresponden a:
- Keter – corona
- Hokmah – sabiduria
- Binah – entendimiento
- Hesed – grandeza
- Gevurah – fuerza
- Tiferet – belleza
- Nezah – eternidad
- Hod – reverberacion
- Yesod – fundamento
- Malkhut – reino

Los tres ámbitos y la ley del 3.
Todo surge de Elohim, que es un término que designa a la divinidad en su sentido más abstracto.
En el apartado 1-1 del texto, se nos dice que Elhoim creó el universo con tres libros (Sepharim), con texto (Sepher), con número (Sephar) y con comunicación (Sippur).
En la traducción del Dr. Isidor Kalisch, de 1877, se traducen como Sepher: número, cálculo o idea; Sephar: palabra; Sippur: escritura de la palabra. Los rabinos dicen que idea, palabra y hecho son lo mismo para dios, al contrario que para el hombre, para quien hay una importante diferencia entre la realidad objetiva, la imagen que sobre ella tenemos, y la expresión de esa realidad subjetiva.
A lo largo de todo el texto se nos describe una creación estructurada en tres niveles, siendo que todo lo que ocurre lo hace en los tres. Corresponden a las letras א Alef, מ Mem y ש Shin. Se les da diferentes nombres, pero que fundamentalmente corresponderán uno superior o Universo, uno intermedio o Año, y uno inferior o Alma.
Ámbitos
| ש Shin | מ Mem | א Alef |
| Ámbito mayor | Ámbito medio | Ámbito inferior |
| Texto | Número | Comunicación |
| Número, cálculo o idea | Palabra | Escritura |
| Universo | Año | Alma |
| Cielo/Fuego | Tierra/Agua | Aire/Aliento (Espíritu) |
| Cabeza | Vientre | Pecho |
| Dragón | Esfera | Corazón |
Estos tres ámbitos parecen difícilmente diferenciables de la ley del 3 propuesta, si bien en la cábala, posiblemente por la influencia del Zohar, se da forma a esta ley mediante la relación en triadas de los sefirot. Esta relación es dinámica, y se refleja en el Árbol de la Vida, de forma que el lado izquierdo representa la Justicia el efecto de contraer, el lado derecho la Misericordia, con el efecto de expandir, y el central la Voluntad, que equilibra ambos lados. Así pues, los sefirot se estudian en triadas que disponen de un elemento en cada ámbito.

Ley del 7
Las siete letras dobles, representan, por ejemplo, los astros del sistema solar, o los días de la semana, o partes del cuerpo.
En cuanto al orden de los planeas propuesto en 4-7, revela lo mucho que ha debido ser retocado el texto a lo largo del tiempo, ya que los astros están ordenados según el sistema de Ptolomeo que estuvo en boga hasta el s. XV. Sin embargo, el autor debió ser muy anterior a Ptolomeo y seguramente originalmente el orden fue Marte, Júpiter, Saturno, Luna, Mercurio, Venus, Sol.
Esta ley pareciera que indica la existencia de sistemas en la creación, enlazados a la idea anterior de niveles. Así pues, los elementos se relacionan en sistemas dentro de un nivel, conectándose a otros niveles superiores o inferiores mediante un cambio de sistema.
Esta relación entre sistemas y niveles tiene su correlación en la cábala, donde hay cuatro mundos conectados, que son cuatro Árboles de la Vida, que pueden relacionarse por ejemplo a nivel cósmico o a nivel humano. Son: Asiyyah, mundo de la acción/ acción. Yerizah, mundo de la formación/ emoción. Beriah, mundo de la creación/ intelecto. Azilut, mundo de la emanación/ voluntad. Los árboles se enlazan por Tiferet, que es el Malkhut del siguiente nivel.
En 4-16 se lee: Dos piedras construyen dos casas. Tres piedras construyen seis casas. Cuatro piedras construyen veinticuatro casas. Cinco piedras construyen seiscientas veinte casas. Siete piedras construyen cinco mil cuarenta casas. A partir de aquí está lo que la boca no puede expresar y lo que el oído no puede oír.
Son las permutaciones de 7. 1x2x3x4x5x6x7=5040. Parece que se sugiere que el cambio de nivel se hace la elevación de la potencia de los elementos de un sistema. Esta potencia podría ser energética, de vibración, cantidad, etc. En concreto, se indica un sistema de siete elementos que permutan entre ellos de siete en siete, a partir de cuyo punto se entraría en otro sistema.
En el siguiente enlace recojo algunos textos relacionados con la Ley del 7 o Ley de Octavas.
Ley del 12
Dedica todo el capítulo 5 a las 12 elementales, proponiendo relaciones a nivel humano, espacial, temporal (año) y horóscopo. Los elementos con los que establece estas relaciones son los meses, los símbolos astrológicos, las funciones vitales, etc., sugieren ciclos e influencias mayores, que debieron de ser de gran importancia en la mística. Estos ciclos, en tradiciones antiguas de diferentes latitudes habitualmente han tenido su representación en sistemas astrológicos. Sin embargo, la ortodoxia judía sistemáticamente condena la Astrología como magia, no habiendo facilitado su desarrollo dentro de este entorno cultural.
Quizás, la condena del intento del hombre en comprender ciclos mayores de su existencia se pueda correlacionar con la condena por comer del Árbol de la Ciencia, que carga por la eternidad en cada hombre una pena por la que ha de pagar, según el Génesis.
Las letras y sus significados.
Con las descripciones del texto hemos compuesto este cuadro, con los diferentes significados según el ámbito, además de su valor numérico.
| Madres | Universo | Año | Alma | |||
| א | 1 | Alef | Aliento | Aire | Templado | Pecho |
| מ | 40 | Mem | Agua | Tierra | Frio | Vientre |
| ש | 300 | Shin | Fuego | Cielo | Calor | Cabeza |
| Dobles | ||||||
| ב | 2 | Bet | Sabiduría/ locura | Luna | Domingo | Ojo derecho |
| ג | 3 | Guímel | Riqueza/ miseria | Marte | Lunes | Oreja derecha |
| ד | 4 | Dálet | Semilla/ desolación | Sol | Martes | Fosa nasal derecha |
| כ | 20 | Kaf | Vida/ muerte | Venus | Miércoles | Ojo izquierdo |
| פ | 80 | Pei | Dominio/ esclavitud | Mercurio | Jueves | Oreja izquierda |
| ר | 200 | Resh | Paz/ guerra | Saturno | Viernes | Fosa nasal izquierda |
| ת | 400 | Taf | Belleza/ fealdad | Júpiter | Sábado | Boca |
| Simples | ||||||
| ה | 5 | Hei | Palabra | Aries | Nissan | Pié derecho |
| ו | 6 | Vav | Pensamiento | Tauro | Iyar | Riñón derecho |
| ז | 7 | Zayn | Movimiento | Géminis | Siván | Pié izquierdo |
| ח | 8 | Jet | Vista | Cáncer | Tamuz | Mano derecha |
| ט | 9 | Tet | Oído | Leo | Ab | Riñón |
| י | 10 | Yod | Trabajo | Virgo | Eulul | Mano izquierda |
| ל | 30 | Lámed | Copulación | Libra | Tisri | Bilis |
| נ | 50 | Nun | Olfato | Escorpión | Marjesván | Intestinos |
| ס | 60 | Sámaj | Sueño | Sagitario | Quislev | Estómago |
| ע | 70 | Ayin | Ira | Capricornio | Tebt | Hígado |
| צ | 90 | Tzadi | Sabor | Acuario | Shebat | Garganta |
| ק | 100 | Qof | Risa | Piscis | Adar | Bazo |
La creación y la psique humana.
El Árbol de la Vida se puede recorrer en sentido descendente o ascendente, y en ambos casos el recorrido toma la forma de un rayo. En el que desciende está la visión de la creación, y en el que asciende la conformación psíquica humana.
1-6 Diez Sephiroth de la nada. Su aparición es como la aparición del rayo…
1-7 Diez Sephiroth de la nada. Su fin está contenido en su principio, y su principio está en su fin, como la llama unida a la brasa… El ser humano, visto así es epifanía de un “forma universal”. El ser humano es manifestación de la creación cósmica.

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza
Génesis. 26
Dios creó, pues, al hombre, a su imagen, conforme a la imagen de Dios lo creó, y los creó macho y hembra.
Génesis. 27
El Hombre contiene todo lo que está arriba en los cielos y abajo sobre la tierra, tanto las criaturas terrestres como las celestes; por esa razón, el Anciano entre los Ancianos eligió al Hombre como su divina manifestación. Ningún Mundo podía existir antes de que Adán cobrara vida, pues la figura humana contiene todas las cosas, y todo lo que es existe en virtud de él.
Zohar.
La visión antropomórfica, el Adam Kadmon.
El primer hombre inspirado en la configuración del árbol, antes del Adán del Génesis, es Adam Kadmon que es anterior a la creación, y corresponde al momento de emanación. Por tanto, podríamos decir es el hombre esencial.
En esta aplicación a nivel psíquico, vemos el funcionar del Árbol en toda su complejidad, con la columna de la Justicia, la de la Misericordia y la Voluntad, estableciendo relaciones dinámicas entre los sefirot, y las vías comunicando unos estados orgánicos-funcionales con otros.
Los cabalistas estudian, por tanto, no solo los caminos y los estados, sino las triadas y sus relaciones.
La columna izquierda se asocia al lado izquierdo de la persona, y por tanto en el esquema le vemos de espaldas.
1. Malkhut, reino – la voluntad de los sentidos.
2. Yesod, fundamento – sistema nervioso autónomo, alimentación.
3. Hod, reverberación – acción.
4. Nezah, eternidad – pensamiento.
Triada Nezah, Hod y Yesod – triada vegetal. Procesos ordinarios de pensamiento, acción y alimentación.
Triada Tiferet, Nezah, Hod – triada animal o del despertar. Se despierta Nezah y se sensibiliza Hod.
5. Tiferet, belleza – sistema nervioso central incluido el cerebro. El Vigilante interno, el Yo.
6. Gevurah, fuerza – autoconocimiento.
7. Hesed, grandeza – conciencia.

Triada del alma – Hesed, Gevurah y Tiferet, las sefirot emocionales. Es la triada moral.
Triada de superior, Tiferet, Binah y Hokmah – El Yo accede al espíritu.
Tirada del espíritu, Binah, Hokmah y Keter – Acceso al mundo de la emanación de donde proceden las sefirot. Experiencias místicas.
8. Binah, Entendimiento.
Daat, la no sefirath del conocimiento – cara y garganta, donde están los cinco sentidos externos para percibir.
9. Hokmah, Entendimiento/ Sabiduría – Cabeza.
10. Keter, Corona – Yo soy el que soy – por encima de la cabeza.
Abraham, el amigo de Dios
Abraham nace en Susa o Babilonia, durante el reinado de Nimrod, 1081 años después del diluvio, que ocurrió 2242 años después de la caída, y para darle la bienvenida acude el ángel Gabriel.
El día del nacimiento de Abraham, Nimrod suena que las ilusiones se van a desvanecer y que los ídolos que adora caerán. A la mañana siguiente les comunica el sueño a sus sacerdotes, que no saben interpretarlo. En el sueño también ve una estrella que eclipsa la luz del sol y la luna, y los sacerdotes le advierten contra un niño que va a nacer y acabara con la fe que el representa. Entonces ordena detener a todas las embarazadas, pero la madre de Abraham se mantiene tan delgada durante todo el embarazo que nadie se da cuenta de su estado.
Cuando llega la hora del parto se va una cueva apartada y el ángel Gabriel la asiste en el alumbramiento. Abraham permanece en la cueva quince meses, y su madre le vista de vez en cuando para alimentarlo, aunque él no necesita comida, porque Dios hace que surja agua de la punta de uno de sus dedos, leche de otro, miel de un tercero y jugo de dátiles del cuarto.
Cuando Abraham sale por primera vez de la cueva ve una estrella y, sorprendido por su belleza, dice «Este es mi Dios, que me ha provisto de comida y bebida en la cueva. Pero según fue apareciendo la luna en todo su esplendor, se corrigió, «no es Dios; adorare a la luna», pero cuando llego la mañana y apareció el sol, lo reconoció como la verdadera divinidad, hasta que despareció en el horizonte.
Finalmente, cuando apareció su madre le preguntó, ”¿quién es mi creador?», y ella replico, «soy yo».
«¿Y quién es está por encima de ti?»
«Tu padre», contesto.
«¿Y quién es su dios?»
«iNimrod!»
«¿Y quién le creo a él?»
A lo que replico golpeándole y mandándole a callar asustada.
Aser, el padre de Abraham era un artesano que fabricaba estatuas de ídolos, y enviaba a Abraham a venderlos. Un día un anciano se acercó a comprar uno, y Abraham le pregunto cuál era su edad. «Creo que unos sesenta años», le contesto, a lo que Abraham repuso, «¡y un hombre de sesenta años adora una pieza que solo ha llevado un día fabricar!»
Después de algunos episodios de la misma índole, por fin un día se dirigió al templo y destruyo dos veces setenta ídolos, por lo que desde entonces se le llamo Jalil Ala, el amigo de dios.
Fue detenido y llevado ante Nimrod, que le dijo «¡adora al fuego!». Abraham contesto «mejor al agua, que puede apagarlo».
«Bien, al agua pues».
«Mejor a las nubes que la traen».
«Bien, a las nubes».
«Mejor al viento que las dispersa».
«Bien, al viento».
«Mejor al hombre, que resiste al viento».
«Entonces eres condenado a morir en el fuego, al que yo adoro, por blasfemo».
Se creo una gigantesca pila de leña durante todo un mes. Apilar la madera fue el único trabajo de adoración que se permitió al pueblo durante ese tiempo. Cuando se encendió la hoguera el fuego se veía a un día de distancia. Entonces, Nimrod le pregunto a Abraham, «¡quien es tu dios?», a lo que contesto, «aquel que tiene poder sobre la vida». Entonces, Abraham, hizo que le trajeran un gallo blanco, un cuervo negro, una paloma verde, y un pavo real moteado. Los partió en miles de pedazos, y los lanzo a los cuatro vientos reteniendo solo las cabezas en sus manos. Después de una oración, llamo a cada pájaro por su nombre y todas las pequeñas piezas volaron hasta las cabezas combinándose hasta rehacerse, y emprender el vuelo.
Finalmente fue arrojado a la hoguera. El ángel Gabriel le rogo a Dios que le permitiera ayudarle, pero este le repuso que era a Él a quien Abraham había pedido auxilio, y que sería Él quien actuaria, e hizo que el fuego se mantuviera frio durante los siete días que permaneció ardiendo.
Radha, la hija de Nimrod, declaro entonces que se convertiría a la fe de Abraham, por lo que fue torturada cruelmente, aunque pudo por fin reunirse con Abraham fuera de Babilonia.
Fueron muchos más los episodios importantes en la vida de Abraham que relata la tradición, hasta el episodio del sacrificio de su hijo, ya en su vejez. Los musulmanes le hacen participar en momentos fundamentales de su religión, como la aparición de la piedra negra en la Kaaba, y las siete vueltas que dan los peregrinos desde el monte Susa a Marwa, en la Meca. Los judíos, por su parte, le proponen como autentico artífice de la sabiduría esotérica de su tradición. Para los judíos y cristianos el hijo que estuvo cerca de ser sacrificado fue Isaac, hijo de Sara, pero para los eruditos musulmanes fue Ismael, hijo de Agar, nacido en Canaan, y de quienes se consideran descendientes, ya que él era el hijo primogénito, y por tanto el que Dios le ordeno sacrificar. En cualquier caso, si bien Abraham intentaba comprender el mandato de Dios, aceptarlo era primordial, pero, afortunadamente, el sacrificio humano no estaba en consonancia con dicho mandato, aunque a la inmolación, durante toda la historia, en diferentes culturas, se le ha otorgado un poder enorme. En la religión cristiana, Dios sacrifica a su hijo como fórmula para redimir a la humanidad, y quizás por ello, los cristianos resaltan este episodio sobe otros.
Enlace a Sepher Yetzirah en castellano.
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